Cinco estrategias para evitar que tu hijo sensible sea intimidado

Por Ted Zeff. Phd.
¿Sabías que el 20 % de la población tiene un sistema nervioso sensible y el rasgo de empatía es igual entre hombres y mujeres? Por lo tanto, el 20 % de todos los hombres son sensibles, o uno de cada cinco niños tiene un sistema nervioso bien afinado.
Un niño muy sensible (NAS) puede abrumarse por el ruido y las multitudes, temerosos de nuevas situaciones y rehuir de las interacciones agresivas. Por lo general reacciona con mayor profundidad y exhibe una mayor sensibilidad emocional que el niño no sensible lo cual por desgracia resulta en poder ser intimidado.
En los Estados Unidos, según la Asociación Nacional de Psicólogos Escolares, todos los días, 160.000 niños faltan a la escuela por temor a ser intimidados y más de 50 suicidios han sido relacionados con el acoso prolongado. En muchos niños, el acoso escolar los ha llevado a la depresión y al bajo rendimiento escolar.
Aunque la investigación ha demostrado que los bebés varones son emocionalmente más reactivos que las niñas, por lo general, cuando los niños llegan a la edad de cinco años, han aprendido a reprimir todas sus emociones excepto la ira.
Los valores sociales hacen hincapié en que los hombres deben ser agresivos, de piel gruesa, y auto-controlados emocionalmente, que es todo lo contrario de un niño sensible.
Cuando los niños no cumplen con este “código de niños” y en su lugar muestran su ternura y emociones, a menudo son condenados al ostracismo y son humillados.
Los “acosadores” tienden a centrarse en los niños que parecen diferentes de los demás. El 20 % de lo NAS no encajan con la gran mayoría de los niños no PAS y corren el riesgo de ser intimidados ya que están cableados neurológicamente para compórtarse de manera diferente. Los acosadores se dirigen a los niños que no se defienden y que reaccionan profundamente a las burlas. La investigación muestra que el 85 % de las PAS evitan los enfrentamientos y los niños más sensibles se alteran mucho más por la intimidación que otros chicos no sensibles.
¿Cómo podemos evitar que nuestros chicos sensibles sean intimidados?
Desarrolla la confianza en tu hijo con la ayuda de mamá, papá y de otros Adultos
El amor incondicional y el apoyo de los padres y otros adultos te dará a su hijo la confianza que necesita para hacer frente a situaciones difíciles. Por desgracia, cuando la carga se coloca en uno o dos adultos estresados con frecuencia, es difícil dar el amor incondicional y el apoyo a las necesidades sensibles.
Los estudios han demostrado que los niños que tenían relaciones amorosas positivas con otros adultos que no sean los padres (abuelos, tías, tíos, etc.) informaron tener experiencias más positivas como un niño que los que no tenían esas relaciones adicionales.
Los Hombres sensibles procedentes de la India y Tailandia reportaron haber tenido infancias felices a diferencia de los de América del Norte, lo que puede deberse al papel de las familias extensas y la comunidad en la crianza de los niños en esas culturas. Así que invita a tu familia y amigos a compartir su amor con tu hijo.
Algunas personas creen que los niños necesitan ser disciplinados más severamente que las niñas. Sin embargo, si tu hijo es sensible, habla con el de manera suave a la hora que lo estés disciplinando, y cuando él esté tranquilo y receptivo. Sí estableces límites de una manera suave pero firme, no afectarás negativamente su autoestima.
Las madres suelen pasar más tiempo con los hijos, por lo que son con frecuencia están en mejores condiciones de reforzar la confianza de tu hijo. Sin embargo, es importante que los padres (o tíos, abuelos u otros modelos masculinos) pasen tiempo especial con sus hijos.
Un padre tiene que enseñar a su hijo a ponerse de pie por sí mismo, y también tiene que entender, proteger y alentar a su hijo sensible. El padre beneficiara a su hijo si acepta este rasgo de su personalidad en lugar de tratar de moldearlo como una persona no sensible. Es importante modelar y cómo establecer límites con los demás para que tu hijo aprenda a establecerlos y evitar así, el ser humillado o acosado por su sensibilidad.

Haz de la escuela un lugar seguro para tu hijo

Los padres deben discutir regularmente el progreso de su hijo con su maestro, hablar con otros padres y/o voluntarios en el salón de clases.
Si te enteras que un profesor está maltratando a tu hijo, es necesario dejar saber de inmediato el maestro y al director que su comportamiento es inaceptable. Si el maestro no es receptivo para cambiar su comportamiento, no debes dejar que tu hijo permanezca en ese salón de clases.
Si tu hijo es intimidado en la escuela es importante hacerle saber métodos eficaces para manejar la situación. Según el “Proyecto Voz de la Juventud”, que encuestó a 11.000 adolescentes de 25 escuelas, una las soluciones más eficaces para detener la intimidación fueron tener acceso al apoyo de adultos y compañeros. Otras estrategias menos eficaces es el ignorar la intimidación, pedirle que se detenga, y alejarse.
Aprender técnicas de autodefensa le puede dar a tu hijo más confianza cuando se enfrente a un acoso. Puedes pedir en deportes o al director organizar que los visite un un profesional que ofrezca un programa anti-bullying.
Si tu hijo ha probado los métodos que he mencionado anteriormente, pero el acoso no se detiene (o se vuelve violento), comunícate con la escuela. Es de gran importancia, la seguridad de tu hijo y su por lo que tienes todas las justificaciones para llevar el asunto a su maestro, consejero de la escuela, y/o el director.
Si la seguridad física de tu hijo está en peligro y las autoridades de la escuela no intervienen puedes ponerte en contacto con la policía. Sin embargo, sí el acoso se intensifica puede ser más prudente retirar a tu hijo de una posible situación de violencia física.
Si el acoso continúa, puede existir la posibilidad de que tu hijo asista a una escuela privada progresiva (es decir, Montessori, Waldorf, Steiner), que puede ser más propicia que una gran escuela pública, para las necesidades emocionales y educativas de tu hijo.
La educación en casa es ideal para los niños más sensibles dado que los NAS prosperan en un ambiente tranquilo y seguro, menos estimulante donde son libres de perseguir asignaturas básicas y creativas a su propio ritmo.
Para compensar la falta de interacción social, es importante que tu hijo se reúna con otros niños que también estén siendo educados en el hogar, o contratar tutores e inscribirlo en cursos especiales.

Ayuda a tu a obtener apoyo entre pares a través de nuevas amistades

La mayoría de los chicos prefieren socializar en grupos grandes, sin embargo, nuestros chicos sensibles por lo general prefieren interactuar con un solo amigo o estar en un juego por sí mismos.
Ya que evitan, interacciones combativas y agresivos. Los niños AS pueden tener dificultades para hacer amigos. Puede que sea mejor tener un solo amigo en lugar de tratar de ser aceptado por un grupo de no PAS.
Sin embargo, puede ser beneficioso para tu hijo aprender a navegar a través de la cultura de los chicos no sensibles, siempre y cuando los amigos involucrados sigan siendo respetuoso. Tómate tu tiempo para hablar de sus amistades y haz hincapié en lo importante que es estar con amigos que lo respeten. Es importante para tu hijo cree un equilibrio entre el estar un tiempo a solas y con amigos o el que no pueda aprender habilidades interpersonales exitosas.

Ayuda a tu hijo a estar en buena forma física

Cuando un niño se involucra en los deportes, se siente aceptado por sus pares, lo que aumenta su autoestima.
La mayoría de los niños están involucrados en deportes de equipo, pero la investigación indica que el 85% de los niños sensibles no participan en los deportes de equipo y prefieren participar en ejercicio individual.
Dado que en general, los niños no sensibles no realizan bien los deportes por la presión del grupo, puede llegar a ser profundamente herido por la cultura cruel y maliciosa de las “bromas estudiantiles” por lo cual evitan dichas interacciones o practicar deportes con otros niños.
Independientemente de la capacidad atlética, es importante para tu hijo que participe participar en ejercicios físicos, ya que le ayudará a ser más saludable, más fuerte y más seguro.
Cuando un NAS tiene a alguien qe lo enseñe y anime cómo jugar varios juegos, puede sobresalir en el mundo de los deportes masculinos. Sin embargo, antes de que tu hijo se una a un equipo, debes hablar con el entrenador y, posiblemente, con otros padres para asegurarte de que los jugadores son tratados con respeto y no son excesivamente competitivos. La clave es encontrar actividades deportivas que tu hijo disfruta auténticamente.
Como se mencionó anteriormente, aprender alguna forma de defensa propia puede realmente empoderar a un chico sensible, ayudándolo a que se sienta seguro y más capaz de defenderse de los acosadores si es necesario. Es importante dejar que el instructor sepa que tu hijo necesita de su apoyo.
El chico sensible que domina alguna forma de defensa propia se vuelve menos temerosos, más seguro y con frecuencia más sociable.

Aumenta la autoestima de tu hijo

La investigación ha demostrado que el muchacho insatisfecho es con su cuerpo, tiene una autoestima más pobre. Por lo tanto, un chico sensible reacciona con mayor profundidad a las burlas por su apariencia física que un no PAS y está en riesgo de desarrollar una baja autoestima.
Aunque los medios de comunicación pueden ser una fuerte influencia en tu hijo, como adulto eres la influencia más fuerte y tienes el poder para hacerle saber que su cuerpo es perfecto tal y como es. Discute con él cómo los medios de comunicación están perpetuando mitos sobre lo que un cuerpo masculino debe ser
Un aspecto importante para una imagen corporal positiva es la buena salud. El estrés afecta la salud, y ya que tu hijo puede ser más vulnerables al estrés que los no PAS, es importante ayudarle a mantener un programa de salud preventiva y asegurarte que come una dieta saludable, toma suplementos, duerme lo suficiente, y obtiene ejercicio regular.
Por último, mientras que la autoestima de tu hijo puede disminuir por no encajar con los niños no sensibles, vale la pena que reciba alimento espiritual. Como la mayoría de los NAS, tienen una proclividad hacia la espiritualidad, y puedes aumentar su autoestima mediante fomentarle el aprender meditación, oración, pasar tiempo en la naturaleza, o leer libros espirituales sobre los grandes héroes espirituales sensibles y compasivos como Cristo, Moisés y otros santos y sabios.
Hay millones de padres de niños sensibles que tratan de ayudar a sus hijos a enfrentarse a un mundo que no aprecia la sensibilidad en los hombres. Estoy seguro de que a medida que comiences a utilizar las sugerencias en este artículo comenzarás a ver un cambio positivo en tu hijo y como él se convierte en un muchacho fuerte, confiado y feliz.
Dr. Ted Zeff es el autor de “El Chico, fuerte y sensible.”
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De Regreso al Amor