Los hombres aprenden a reprimir todas sus emociones excepto la ira (4/4)

rbol-florecido_fondoverde_50x50     De acuerdo a nuestras normas sociales, nos sorprende saber que los bebes recién nacidos son emocionalmente más reactivos que las niñas. Cuando se sienten frustrados, los niños lloran más que las niñas recién nacidas. Desde los 5 años, la mayoría de los niños suprimen todas sus emociones excepto el enojo.
     Aunque se puede pensar que los niños son más duros por contener sus emociones, al medir sus latidos cardiacos o la conductibilidad de la piel (palmas sudorosas) en situaciones emocionalmente tensas, no existen diferencias de respuesta entre niños y niñas. Los niños tienen las mismas necesidades humanas que las niñas. Por ejemplo una maestra de niños pequeños, que da la bienvenida cada día con un abrazo, tendrá el mismo efecto calmante aún para los niños más duros, ya que todos los niños y niñas tienen las mismas necesidad básica de ser amados, cuidados y respetados.
     Cuando los hombres, ante un evento emotivo, actúan agresivamente o permanecen en silencio, es aceptado como una conducta normal pero cuando expresan los mismos niveles de miedo, ansiedad y tristeza (las cuales son consideradas emociones “femeninas”), son tratados por los demás como anormales.
     Tener una máscara de hombre duro crea sufrimiento tanto en él como en la sociedad y es particularmente devastador para el hombre sensible (PAS), el cual tratará de reprimir sus emociones más arduamente que el hombre promedio.
Podemos inferir que al hombre solamente le es permitido expresar la ira pues es un comportamiento que va con la imagen que se espera de él.
     Sin embargo, la violencia es un comportamiento aprendido y no natural en el hombre y muchas veces se deriva del miedo de no ser lo suficientemente agresivo y/o el temor a que pueda ser calificado como “femenino”.
     Por otro lado, el comportamiento que se asocia a las niñas (acciones que demuestren empatía, sensibilidad, compasión y más) son también una conducta natural en el varón, solamente, que no es reconocida como tal en muchas sociedades.
     Es importante y necesario que redefinamos este comportamiento y nos permitamos expresar nuestras emociones de manera natural en pos de nuestro bienestar y enseñemos a nuestros hijos con nuestro ejemplo que las emociones son inherentes al ser humano y que al reprimirlas, solo estamos guardando una bomba que con el tiempo explotará.
Presentado por Fco. Ornelas y Carla Sodi para PAS Latino
Este Post está de acuerdo con los escritos y libros del Dr. Ted Zeff
Mi Historia la Cuento Yo
De Regreso al Amor