Es tiempo de …

Conformamos nuestra realidad en base a las experiencias que vivimos y las creencias que formamos a partir de ellas. La forma particular en que configuramos esos eventos en nuestra mente, le da sentido y significado a nuestra vida.

Sabes que sí eres una persona altamente sensible, existe dentro de ti, en un lugar muy profundo y oscuro, algo que te lastima y duele y no te deja sentir bien.

Tal vez en muchas ocasiones te has sentido atrapado, sin poder ver la salida.

Tal vez existe una vocecita que constantemente te está criticando, juzgando, castigando y no te deja ver que existe una salida.

Tal vez existe un cúmulo de emociones desbordadas que te han provocado tantas heridas a lo largo de tu vida y sientes que nadie entiende tu naturaleza tan sensible.

En ocasiones, el hecho de ser así de sensibles, se convierte en una amenaza a nuestra seguridad pues creemos habitar en un mundo en el cual no encajamos, y por lo tanto, para sobrevivir en él, hemos aprendido a ocultar nuestra sensibilidad o la hemos enmascarado para protegernos, sintiéndonos inseguros e incapaces de expresar lo que sentimos y así nos hemos guardado y callado la poderosa ira, la inmensa tristeza, el miedo inacabable y la vergüenza que hemos sentido durante y después de muchas experiencias dolorosas que hemos vivido.

La desventaja es que todos estos sentimientos que nos hemos tragado, siguen regurgitando en nuestra vida en forma de dolores inexplicables físicos y emocionales, síntomas e incluso hasta enfermedades crónicas.

El temor a enfrentarnos a esa montaña de sentimientos enterrados en lo más profundo evita que podamos emprender un viaje hacia nuestra sanación.

Pregúntate:

¿Qué significa para ti ser altamente sensible?

¿Qué emociones se te despiertan cuando te describes o te descubres como una persona altamente sensible?

¿Qué tal que empezamos con la idea de que así como somos, somos una valiosa joya y sencillamente no nos hemos dado cuenta del inmenso valor que cargamos dentro?

Es tiempo de explorar otros paisajes de nuestra geografía.

Es tiempo de desplegar nuestros talentos, creer en nosotros y pavonearnos ante el mundo.

Es tiempo de aprender a mirarnos con otros ojos, a hablarnos de otra manera, y vernos como realmente somos.

Vernos así, nos resignifica. Creer en nosotros, nos permite trazar una cartografía nueva en nuestro mapa personal y avanzar con otra voz que nos acerque a decir:

Me amo y acepto profunda y totalmente tal cual soy.

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Mi Historia la Cuento Yo
De Regreso al Amor