Y Ahora, ¿Qué?

rbol-florecido_fondoverde_50x50     Si has descubierto que eres una persona altamente sensible, seguramente ahora todo empieza a cobrar sentido. Has encontrado la pieza al rompecabezas que te faltaba para entender por qué eres así.
Ahora entiendes porque no te gustan los ambientes ruidosos, o estar demasiado tiempo en sitios muy concurridos, por qué eres tan delicado a ciertos olores o no soportas ciertas texturas en contacto con tu piel.
     También puede ser que ahora sepas porque te sientes cansado de estar mucho con la gente, y necesitas esos períodos de descanso en ambientes silenciosos para dedicarte a ti mismo, aun a costa de sentirte incomprendido, lo que hace que te aísles.
     Nuestro problema, es que parecemos esponjas, absorbemos de manera inconsciente montones de información sensorial y emocional de lo que nos rodea de manera intensa, por lo que nos saturamos con mayor facilidad.
     Es vital contar con herramientas que nos permitan liberarnos de todo aquello que vamos recogiendo para evitar ser un recipiente donde se vierta todo lo negativo de los demás y drenar todo aquello que nos sobra y que muchas veces ni siquiera nos pertenece.

Estos son algunos disparadores para darte cuenta que necesitas un descanso:

Sentirte excesivamente emotivo con alguna situación o persona
Sentirte lastimado por la crítica y el juicio externo
Sentirse incómodo o molesto ante lugares y ambientes que para ti son caóticos
Ser perfeccionista y frustrarte si las cosas no salen como tu quisieras
Quedarte rumiando los errores y fracasos por mucho tiempo
Cuando te sientes sobrepasado o abrumado puedes experimentar:
Baja energía
Sentirte sin fuerzas, drenado
Agotado
Cansancio o fatiga crónica
Cambios de humor
Irritabilidad
Ansioso
Deprimido
Aprender a canalizar de forma adecuada tu alta sensibilidad, evita que el cuerpo te mande la factura.

¿Qué puedes hacer para recuperar el equilibrio interno?

1. Ejercicio físico.

Correr, saltar, nadar o cualquier tipo de ejercicio, como caminar, natación, danza, ciclismo, te ayuda a vaciar tu cabeza saturada de información y soltar lo que no necesitas para liberarte de tensiones físicas y mentales.

2. Técnicas energéticas.

El tapping o EFT, practicado de forma contínua, te permite recuperar el equilibrio en tu día a día.
El Chi gong, Reiki, yoga o meditación son otras alternativas que puedes practicar para soltar y ordenar toda la información que recibes y llevar al reciclado todo aquello que no necesitas.

3. La naturaleza.

Cuando te encuentres al bordo del colapso y la desesperación, cuando sientas que el mundo se te viene encima y necesitas desconectarte acércate a la naturaleza.
Ayuda también, el estar a oscuras, el meterte a la cama y desenchufar todos los aparatos eléctricos. Disminuir al máximo la interferencia sensorial posible es un gran antídoto para esos momentos cuando sentimos que el cerebro está hirviendo o que vamos a explotar por dentro.
Estar en contacto con la naturaleza, en un parque, cerca de un lago o río, en un bosque, nos calma y limpia todas esas energías acumuladas que nos estorban.

4. Aceptarse cómo se es.

Ante todo aceptar este rasgo de personalidad como un hecho nos permite irnos calmando. Y aunque a primera vista, pareciera más que ser un don, una maldición, a la larga verás que es ciertamente, una cualidad maravillosa.

5. Conocerse.

Conocer las causas que nos estresan, alteran y sacan de balance es importante para poder mantenernos en equilibrio.

6.Establecer tus fronteras.

Lo más importante para una persona con alta sensibilidad es aprender a poner sus propios límites. Establecer fronteras energéticas y aprender a escuchar a nuestro cuerpo cuando nos dice: “Basta, es suficiente”.
Aprende a reconocer las señales que emite tu cuerpo cuanto te pide recargarse, alejarse, retirarse o descansar” nos hace sentirnos fuertes y en control con lo que nos pasa.
Decir No a otros, es decirnos Si a nosotros mismos.

7. Expresar tu creatividad.

Actividades artísticas como la pintura, escribir poesía o tus pensamientos, tocar un instrumento o bailar son un verdadero bálsamo para el alma. Nos permite plasmar lo que sentimos de una forma creativa y desconectarnos de todo lo que nos mantiene preocupados.

8. Salir al mundo.

Buscar maneras de acercarnos y de observar a otros entendiendo que somos y procesamos diferente a la mayoría, nos permite poder relacionarnos con aquellos que son menos sensibles y ver el mundo con nuevos ojos. Atrevernos a salir de nuestro encierro y adaptarnos a este mundo donde a veces parece que no encajamos.

9. Contactar con personas afines a ti.

Contactar con otras personas que sean PAS, y conocerlas te permitirá dejar de sentir un bicho raro. Compartir tus experiencias y aprender de los otros, es una de las mejores maneras de conocerte. Te darás cuenta que hay muchas personas que sienten y piensan como tú. Muchas situaciones que te hacían sentir raro, son normales entre los PAS. Dejarás de sentirte como un bicho raro y encontrarás tu tribu, lo que te dará un sentido de pertenencia.

10. Inspirarte en personas famosas.

Lady Di y John Lennon son dos ejemplos de personas altamente sensibles que salieron de su concha, se dejaron ver y brillaron con una luz tan brillante que aun ahora siguen vigentes.

Inspírate en algún personaje famoso para lograr lo mismo.
Elige aceptarte cómo eres y descubre el maravilloso don que tienes.
Aprende a cuidarte.

Y sonríe por ser cómo eres.

Vale la pena.

Siéntete en libertad de compartirme cómo te sientes ahora que te has descubierto como un PAS.

Si te cuesta trabajo aceptarte cómo eres, contáctame y podemos trabajarlo con EFT.
https://enamorate2013.wordpress.com/category/alta-sensibilidad/

EN 2 SEPTIEMBRE, 2015 POR CARLA SODI EN ALTA SENSIBILIDADDEJA UN COMENTARIO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mi Historia la Cuento Yo
De Regreso al Amor